
OMTRRA: la expansión internacional de la TRR
El crecimiento progresivo de la TRR y la incorporación de profesionales procedentes de distintos países hicieron necesario dar un nuevo paso en su organización y proyección internacional.
De esta necesidad nació la Organización Mundial de Técnica Regresiva Reconstructiva Aplicada (OMTRRA).
OMTRRA fue creada por Luis Antonio Martínez Pérez, fundador y creador de la Técnica Regresiva Reconstructiva, con el propósito de establecer una estructura internacional desde América que pudiera dar soporte a los profesionales formados en la metodología, favorecer la comunicación entre ellos y continuar desarrollando los programas de formación relacionados con la TRR.
En enero de 2011 quedó constituida esta nueva etapa organizativa.
Su primer Centro de Formación en México se estableció en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, desde donde comenzaron a coordinarse diferentes actividades formativas y proyectos de carácter internacional.
Con el paso de los años, la estructura fue evolucionando y adaptándose al crecimiento de la organización. Actualmente, el centro de coordinación y formación se encuentra en Chihuahua, México.
Una estructura para acompañar el crecimiento internacional
La creación de OMTRRA ha permitido fortalecer progresivamente la presencia internacional de la TRR y ofrecer una estructura común a profesionales, alumnos, centros e instituciones que han participado en sus programas de formación a lo largo de los años.
También ha facilitado la organización de actividades formativas, encuentros, programas de actualización y diferentes iniciativas destinadas a preservar los principios, la estructura y los procedimientos desarrollados dentro de la metodología.
Uno de los objetivos de esta etapa ha sido precisamente mantener una línea formativa común, de manera que los profesionales que estudian TRR en diferentes países puedan compartir unos mismos principios fundamentales, un lenguaje reconocible y unos criterios coherentes de trabajo.
Al mismo tiempo, OMTRRA ha servido como punto de encuentro entre profesionales interesados en profundizar en la metodología, continuar su formación y mantenerse vinculados a una comunidad internacional que ha ido creciendo durante todos estos años.
De una organización internacional a una estructura formativa cada vez más amplia
OMTRRA representó un paso importante en la evolución de la TRR.
Lo que había comenzado años atrás como una asociación y una comunidad principalmente vinculada a España adquirió, con esta nueva etapa, una dimensión más claramente internacional.
Desde México se fueron desarrollando nuevas formaciones, programas presenciales y online, encuentros profesionales y diferentes iniciativas destinadas a continuar estructurando y transmitiendo la metodología.
Este crecimiento también permitió avanzar hacia una organización formativa más amplia, que posteriormente daría lugar a nuevas estructuras y proyectos educativos dentro de la historia de la TRR.
Nuestra sede actual
Aunque el primer Centro de Formación de OMTRRA en México estuvo situado en Guadalajara, Jalisco, actualmente la coordinación principal de nuestras actividades se encuentra en:
Chihuahua, México.
Desde aquí se coordinan las actividades formativas, la atención a alumnos y profesionales y los diferentes proyectos relacionados con la TRR.
Contacto
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Para información sobre cursos, programas formativos, próximas promociones y requisitos de acceso:
Nuestro equipo estará encantado de orientarte y facilitarte la información que necesites.
Una etapa más en una historia que continúa
La creación de OMTRRA no significó simplemente un cambio geográfico.
Representó la necesidad de construir una estructura capaz de acompañar algo que ya estaba ocurriendo: la TRR había dejado de desarrollarse únicamente en un país y comenzaba a convertirse en una comunidad internacional de profesionales y alumnos.
Desde aquella primera sede en Guadalajara hasta la actual estructura en Chihuahua, el proyecto ha seguido evolucionando, ampliando su formación y revisando también la manera de explicar y transmitir la metodología.
Porque una organización que lleva décadas formando profesionales no puede limitarse a conservar su historia
Tiene también la responsabilidad de aprender de ella, actualizarse y continuar construyendo lo que viene después.
2025: una nueva etapa en la historia de la TRR
En septiembre de 2025, después de más de cuatro décadas de desarrollo, formación y experiencia acumulada, se tomó una decisión importante dentro de la evolución de la TRR:
la denominación Terapia Regresiva Reconstructiva pasó a convertirse en Transformación Reparativa Reconstructiva.
Las siglas permanecieron intactas:
TRR
El cambio no supuso abandonar la historia recorrida ni crear una metodología diferente.
Supuso, precisamente, encontrar unas palabras que representaran mejor aquello en lo que la TRR se había convertido después de tantos años de evolución.
¿Por qué cambiar el nombre después de tantos años?
Cuando nació la TRR, la palabra terapia se utilizaba de una manera mucho más amplia para describir diferentes formas de acompañamiento, crecimiento personal y trabajo emocional.
Con el paso del tiempo, sin embargo, el significado social, profesional y jurídico de determinados términos ha cambiado considerablemente.
Hoy, hablar de “terapia” puede asociarse de manera inmediata con el diagnóstico y tratamiento de enfermedades o trastornos dentro del ámbito sanitario.
Y esa interpretación ya no expresaba con suficiente precisión lo que queríamos comunicar sobre la TRR.
La formación en TRR está dirigida a profesionales procedentes de ámbitos muy diferentes. Entre ellos pueden encontrarse médicos, psicólogos y otros profesionales sanitarios, pero también educadores, trabajadores sociales, coaches, profesionales del acompañamiento y personas procedentes de otras disciplinas.
Cada uno de ellos debe desarrollar su actividad dentro de las competencias profesionales y legales que le correspondan.
Por este motivo, consideramos que había llegado el momento de utilizar una denominación que describiera mejor la esencia de nuestra propuesta sin generar confusión respecto a habilitaciones sanitarias, diagnósticos o tratamientos clínicos.
De Terapia a Transformación
La palabra Transformación expresa mejor uno de los principios centrales que hemos defendido durante todos estos años:
el profesional no es quien “cura” o transforma a otra persona.
Es la propia persona quien, dentro de su proceso, puede descubrir, comprender, resignificar y transformar determinados aspectos de su experiencia.
El acompañante facilita un espacio y utiliza una metodología.
Pero el protagonismo pertenece siempre al consultante.
Este principio ha ido adquiriendo todavía mayor importancia a medida que la TRR ha desarrollado y definido con mayor precisión su Principio de Cero Inducción.
Acompañar no significa dirigir.
Preguntar no significa introducir respuestas.
Y trabajar con una experiencia emocional no significa imponer una explicación sobre aquello que la persona está viviendo.
Reparativa
La palabra Reparativa incorpora otro matiz importante de nuestra manera actual de comprender el proceso.
No hablamos de reparar a una persona como si estuviera rota.
Hablamos de favorecer experiencias mediante las cuales puedan revisarse, comprenderse e integrarse vivencias que continúan teniendo significado emocional en su historia personal.
La reparación, dentro del lenguaje propio de la TRR, hace referencia por tanto a un proceso vivencial de reorganización e integración emocional, no a la reparación médica de una enfermedad ni a la promesa de un resultado clínico.
Reconstructiva
Y mantenemos la palabra Reconstructiva porque continúa expresando uno de los elementos históricos de nuestra metodología.
La persona no trabaja únicamente con acontecimientos aislados.
A lo largo del proceso puede ir relacionando experiencias, emociones, decisiones, aprendizajes y formas de interpretar su propia historia.
Poco a poco puede construir una perspectiva diferente sobre aquello que ha vivido y sobre la manera en que determinadas experiencias han influido en su vida.
No se pretende reconstruir una supuesta verdad histórica absoluta.
La memoria humana es compleja, reconstructiva y susceptible de influencia.
Precisamente por ello, uno de los principios que hoy consideramos fundamentales dentro de la formación es evitar que el profesional sugiera, complete o determine aquello que el consultante debería recordar, sentir o interpretar.
La misma TRR, expresada de una manera más precisa
El cambio realizado en septiembre de 2025 no significó romper con el pasado.
Significó reconocerlo, aprender de él y continuar avanzando.
Durante décadas fuimos conocidos como Terapia Regresiva Reconstructiva.
Ese nombre forma parte de nuestra historia, aparece en miles de documentos, certificados, cursos, publicaciones y materiales formativos desarrollados a lo largo de los años.
Por eso hemos mantenido las mismas siglas que han acompañado a nuestra comunidad desde sus comienzos:
TRR.
Desde septiembre de 2025, esas siglas significan:
Transformación Reparativa Reconstructiva
Una denominación que consideramos más acorde con la etapa actual de la metodología y con los principios que hoy queremos expresar con especial claridad:
autonomía de la persona, responsabilidad personal, acompañamiento respetuoso, experiencia vivencial y Cero Inducción.
Evolucionar también significa revisar nuestras propias palabras
Después de muchos años enseñando una metodología resulta fácil aferrarse a lo conocido.
Pero una formación que aspira a permanecer viva también tiene que ser capaz de revisar su lenguaje, reconocer lo que puede expresarse mejor y modificar aquello que ya no representa con suficiente precisión lo que quiere transmitir.
El cambio de nombre de la TRR nació de esa reflexión.
No quisimos borrar nuestra historia.
Quisimos nombrar mejor nuestro presente y preparar con mayor claridad nuestro futuro.
Y así comenzó, en septiembre de 2025, una nueva etapa:
Transformación Reparativa Reconstructiva — TRR.